jueves, 5 de noviembre de 2009

La Secta

La Secta es mi “trabajo” actual. Es un “gimnasio”, dice el dueño convencido, “de lujo”.


Su nombre real es “Gymnica”, pero yo le llamo “La Secta” por ciertos comportamientos que adquieren sus trabajadores, además de por la ética empresarial que siguen (o exigen).


Cómo es La Secta? Descrita, es muy chula. Tiene una sala de aerobic, con sacos de boxeo, una sala de máquinas de 2 plantas, una piscina grande y una pequeña, y una sala de spinning.


Cómo es en realidad? La sala de aerobic no acapara a más de, pongamos, unas 20 personas. El parquet del suelo se mueve dependiendo del giro o el desplazamiento que se realice. Os acordáis de aquellos puzzles para críos donde tenías que ordenar el dibujo y faltaba una ficha para poder mover el resto…? Pues me recuerda a esos puzzles: falta alguna pieza de parquet, y si intentas tapar un vacío se descubre otro más p’allá… jajaja. Hay unos cuantos steps, algunas colchonetas, y debajo de éstas, casi escondidos (y no es pa’ menos) algunos pares de mancuernas oxidados que nadie usa.


Cuando caminas por la sala de máquinas, el suelo cruje, es un parquet de esos viejos a más no poder. Las “máquinas” son antiguas, en plan 4 hierros, y lo de 2 plantas, no es porque sea el edén del fitness , es porque subiendo unas escaleras hay un par de máquinas que seguramente no cabían abajo.


La sala de spinning es un cuarto oscuro con unas 15 bicis bastante incómodas. El spinning no es mi especialidad, pero una vez hice una clase en el Club de Natación de la Barceloneta y flipé con la sala y con las bicis.


La piscina grande tiene 3 carriles y serán unos 20 metricos, a lo sumo. A la piscina pequeña la llaman directamente “vasca”, que en italiano significa “bañera”… Hacerse una idea.


Cómo son las personas que trabajan en La Secta? Tienen todos una parálisis facial a modo de sonrisa. Es algo que da un poco de miedo, es como esa expresión permanente que tienen dibujada los payasos… Ahora comprendo a las personas que tienen fobia a los payasos. Lo de la sonrisa es una cosa impuesta y obligatoria que te dan como norma por escrito y que esperan llevar a rajatabla con todos los trabajadores. Por ejemplo, una limpiadora que esté en un vestuario fregando, si entra una socia tiene que recibirla con su mejor sonrisa y decir “Hola, qué tal, buenos días” y sonreír como si le hubiera tocado el Euromillón, y proseguir pasando el mocho con la parálisis facial… como una deficiente. Por eso la gente me pregunta: “y los compañeros en el trabajo son simpáticos?” y no sé qué decir. Sí… aparantemente sí son simpáticos… pero visto que son normas de la casa, hasta qué punto sé yo que tanta amabilidad es verdad? Dónde está el límite entre la cordialidad y la falsedad? A veces es mejor una persona más arisca pero que te va de frente, con sus días buenos y sus días malos, que una persona que sonríe más que Chayanne… De aquí nació el mote de “La Secta”, de esta actitud sospechosa y oscura de estar siempre contentos con todo, siempre a gusto, siempre de acuerdo, siempre disponibles, siempre atentos… Y el jefe? Ese debe ser el peor de todos, el que se quiere hacer pasar por el jefe amiguete que no se enfada nunca, y todo se lo guarda… y el día que peta por algo te monta una que se caga la perra… Me los conozco ya. Esto es una secta con todas las letras, amigos…


Pasemos a cosas serias: en La Secta no se trabaja en negro, pero tampoco en blanco… “Niña y eso qué entitula?”, que diría mi abuela. Pues que te hacen un contrato pero que no es más que una escritura privada, no consta para el estado, no cotizas, no eres considerado trabajador sino “Colaborador”, y según esta escritura el instructor colabora con La Secta sin recibir nada más que un reembolso por sus gastos de gasolina… Luego en realidad, no es así, te pagan tus clases normalmente, pero bueno, habría que ver si sale rentable… El colaborador, según la Santa Escritura, cobra el 33% de lo que gana el gimnasio con una clase. Pongamos un ejemplo para que el lector entienda rápidamente. Si yo doy una clase, por ejemplo, aerobic, y esta clase cuesta 15 euros al mes (aquí funciona así, el que se apunta a aerobic, va a aerobic. El que se apunta a aquagym, solo puede hacer aquagym), como iba diciendo, un abonado paga 15 euros al mes por hacer 2 clases a la semana, así que en total son 8 clases. En mi clase se inscriben 4 personas, así que mi clase de aerobic tiene unas ganancias de 15x4=60 euros que gana el gimnasio. Yo cobro el 33% de esos 60 euros = 19,80 euros al mes, entre 8 clases que he dado = gano 2,40 euros por clase. JAJAJAJAJAJAJAJAJA. Creo que los niños de Nike ganan más que yo. Claro, cuantas más personas vengan a clase, más se gana, y también la cuota será más cara y todo el conjunto te hace ganar más, pero claro… hasta que llegas a tener 20 personas que paguen 50 euros por actividad (verídico) pues pasa un tiempo…


No hace falta decir que con una Escritura Santa como ésta, una aseguración no es compatible… Lo que significa que no estoy asegurada y trabajo dando saltos y si me tuerzo un tobillo, me jodo un menisco o me resbalo en la piscina y me rompo la crisma, por decir algo, pues me tengo que buscar la vida. Me tengo que quedar en casa sin ir a currar, sin cobrar, pagándome yo mi aseguración y no solo eso, pagando 13 euros por cada clase en la que se me sustituya. Recordemos que en el ejemplo anterior yo ganaba en una clase 2,40 euros, y en cambio si tuviera que pedir que me sustituyeran, tendría que pagar 13 euros al colega que me hiciera el favor… Jajaja, lo nunca visto. Una Secta que no toma responsabilidades ni si quiera en seguir pagando un servicio que da un monitor, sea Pepito o sea Juanito.


“Y qué mierda de contrato es ese, si se puede saber? Eso es legal???”, se preguntará el lector. Desgraciadamente, sí. Suena a cachondeo, pero gracias a una ley relativamente nueva (no sé cuánto de nueva, por eso digo relativamente) hecha por Berlusconi y pensada únicamente en el empresario, esto es un contrato absolutamente legal, que permite a la empresa “contratar” gente sin tener que pagar tasas, ahorrándose el máximo de gastos posibles por el trabajador y en condiciones que dan pena.


Además del trabajo como monitor, hay que realizar ciertas tareas de secretaría, ya que si un monitor observa que un alumno lleva “equis” clases sin venir, tiene que ir a recepción y desde allí llamar para interesarse y preocuparse y en resumidas cuentas, saber si va a seguir viniendo, pagando, o si lo sacamos de la lista para meter a otra persona, que lo que importa es tener ingresos. Por supuesto, si esto sucede con más de un alumno, más tiempo que se deberá emplear en llamar. Y por supuesto, si sucede en varias clases, pues ya no te digo Trigo. Se te va una vida allí metida en La Secta entre clases y llamaditas. Y todo esto, señoras y señores, al mismo precio, oiga! El monitor polivalente 2010! Calentito calentito! Se me lo llevan de las manos oigaaa! Y si llama ahora, de regalo una guitarra!


Esto, señoras y señores, es un “gimnasio de lujo”, según el Jefe Secta, donde se exige mucho y se ofrece poco; donde te piden que crees una relación con el socio y le des toda tu atención, pero ojo, no a un socio más que a otro, sino a todos por igual… no vaya a ser que un socio se sienta marginado porque en clase de Aquagym el monitor no le ha llamado por su nombre… donde hay que tratar al socio como si fuera un príncipe pero al trabajador como si no pensara, sintiera, o no tuviera vida más allá de La Secta… Donde se pretenden ROBOTS, y no PERSONAS.